lunes 19 de mayo de 2008

Tres hombres, tres imperios

De hecho, hablando con propiedad, no son tres imperios sino tres civilizaciones. Porque la cosa no va de ir doblegando voluntades en el extranjero o de pasar por las armas a todo aquel país que nos plazca (aunque algo se puede hacer), sino de ir desarrollando una civilización desde sus más humildes inicios hasta el siglo XX (en la versión avanzada del juego). Eso sí, los tres hombres son tres hombres de verdad. Tres hombres de pelo en pecho enfrentándose a un juego sólo apto para machotes. Así que vamos a ponerle un nombre como cualquier otro a estas tres civilizaciones presididas por tres recios ejemplares del género masculino; por un lado, la Confederación Patricia, conocida en el mundo entero por realizar experimentos de corto alcance y dudoso resultado. Su leit motiv, “Aprender sobre la marcha y experimentar a cada paso”, o bien “Tengo una estrategia ganadora (aunque no lo parezca)”. A su izquierda, la Nación Chamaca. Parte desde la nada envidiable posición de ser la primera vez que se enfrenta al juego. Su leit motiv es algo así como “Disfruta mientras puedas”. Y a fe de Dios que lo consigue (aunque luego los resultados no estén siempre a la altura del goce). De hecho, posiblemente su percepción del “goce” puede ser la causante de que los chamacos no siempre alcancen el puesto que merecen. Y, finalmente, el Imperio Mabusiano, encabezado por un líder bregado en mil batallas. La experiencia (y los resultados) le avalan; ha conquistado la URSS al mando de las tropas nazis; ha pisoteado a elfos y enanos con las botas de mil orcos; ha destrozado Alas-X más allá de las puertas de Tanhäuser y, por encima de todo, ha jugado al Sid Meier’s Civilization para PC.


La referencia al juego de ordenador no es gratuita; si hay algún juego de tablero que merece considerarse un digno émulo de la obra maestra de Sid Meier es precisamente este Through the Ages. Al igual que en el juego de PC, aquí nos encontramos con tecnologías que iremos desarrollando, población que irá aumentando, maravillas que iremos construyendo y sistemas de gobierno que iremos poniendo y quitando según nos plazca. Y por si no bastara, controlando los perniciosos efectos de la corrupción y de los ciudadanos descontentos.


Precisamente en estos dos últimos puntos la civilización chamaca tiene más de un problema; la corrupción se le desmadra y en alguna ocasión que otra se topa con una revuelta popular que le impide producir como es debido. Con todo, se aferra a su estrategia original: sacarle el máximo rendimiento a su líder espiritual, Homero, y forrarse de puntos de victoria mientras pueda. Además, consigue crear un ejército lo bastante decente como para lanzar algún que otro ataque contra la civilización patricia. En cambio esta última, guiada en sus primeros compases por Hammurabi, se centra en tener a sus ciudadanos la mar de contentos; les monta unos bonitos Jardines Colgantes, les construye templos por aquí y por allá, y cuando toda la población está que rebosa de felicidad el líder patricio empieza a dedicarse a mejorar la agricultura.


Mientras tanto, el imperio mabusiano ha decidido centrarse en la tecnología. Bajo la inspirada tutela de Aristóteles consigue imprimir un buen ritmo a sus avances científicos, a costa sin embargo de quedarse algo retrasado en el desarrollo cultural (los puntos de victoria, para entendernos). Con el cambio de época el filósofo griego le cede las riendas de la civilización a un tal Da Vinci para que siga adelante con este plan científico a ultranza. Por su lado, patricios y chamacos prefieren seguir con sus antiguos líderes; por lo visto les han tomado cariño.

Acabada la primera época el imperio patricio empieza a apretar fuerte; su renovado poderío militar le permite colonizar un par de territorios mientras su empuje religioso le pone a la altura cultural de los chamacos. Éstos, a su vez, cada vez tienen menos claro lo que deben hacer. De hecho, en más de una ocasión su líder muestra signos evidentes de un despiste cercano al Alzheimer; “Uy, se me ha olvidado subirme los puntos de victoria”, “Uy, creo que no he cogido las cartas militares del turno anterior” o “Uy, ahora no me acuerdo si...”. A todo esto, el líder mabusiano sigue engrasando la máquina y empieza a concentrar la ventajas tecnológicas en la producción de alimentos y minerales. Además consigue ensamblar un ejército nada despreciable que por unos momentos le sitúa al frente de las naciones más poderosas y recluta al mismísimo William Shakespeare para que le saque el máximo rendimiento cultural al invento.


El problema del aparato mabusiano está precisamente en el tiempo que se ha dedicado al engrase; para cuando la máquina arranca ya es demasiado tarde. De hecho, justo después de pulsar el “On” se acaba la partida. Los patricios, en cambio, han sabido sacarle el máximo provecho a una población satisfecha como pocas y han concentrado sus últimos esfuerzos en crear un digno ejército que supera al mabusiano. Además, su producción agrícola ha mejorado considerablemente en la segunda época. Por contra, el Alzheimer ha hecho mella en el líder chamaco; sus súbditos han pasado esta segunda y última época con cara de circunstancias, sin una dirección clara que les sacara adelante. Y esto, cuando hablamos de civilizaciones milenarias, se acaba pagando.


Así que el resultado final, como no podía ser de otro modo, es:

Confederación Patricia

Imperio Mabusiano

Nación Chamaca


Lecciones aprendidas

Desde la perspectiva patricia: “Un mundo feliz es un mundo productivo”.

Desde la perspectiva mabusiana: “Montar una máquina está muy bien... siempre que la máquina sirva para algo”.

Desde la perspectiva chamaca: “¡¿Cómo... pero no estábamos jugando a los Colonos de Catán?!”

10 comentarios:

Valen dijo...

Pero bueno, Mabuse! tanto alardeo al principio del textopara despues quedar como un segundon cuanquiera!
Despues sigo comentando, que ahora tengo un compromiso importante y no podria estar a la altura

chama dijo...

nacion chamaca! nación sobirana!

pues empecé muy bien (aunque no sabria decirte como) y si es verdad que me olvidé de muchas cosas, pero tranquilos, que no volverá a pasar. la proxima vez que tenga cinco horas de mi tiempo para perder (cosa que sucede a menudo)jugaremos otro, pero llegando al s.XX. faltaria más!


como no podia ser de otro modo, la corrupción pudo conmigo!

Alberto dijo...

5 horas de partida, que hardcore, no?

Tiene muy buena pinta, desde luego a mi también me ha recordado al SMCivilization.

Arriba Nación Chamaca!

Dr Mabuse dijo...

De hecho, yo creo que más bien fueron 4 horas que no cinco (de 2200 a 0200). Pero de todos modos, ¿5 horas de partida son hardcore? Supongo que sí si lo ves como una sola partida, y más cuando estamos acostumbrados a juegos que a menudo no duran más de 90 minutos. Pero si te das cuenta de que más que una partida de 5 horas es una tarde lúdica, el tiempo acaba resultando el mismo. Vamos, que si le dices a la gente que la partida dura 5 horas se van corriendo, aunque luego dediquen 5 horas enteras a otros juegos...

Y parece que fue ayer, Alberto, que te veía coger a esos italianos del Third Reich una semana tras otra... ;)

chama dijo...

Este juego se merece un nombre mas acertado... como through the ass. debido a la dificultad y al por donde te dan si fallas en tus previsiones.

saludos desde la republica chamacana (aquí vivimos en el s.XVI despues del advenimiento de sancho panza).

valen dijo...

Habia cerveza? es un juego corto
Faltaba cerveza? es un juego larguisimo.
Es asi como funciona el mundo!

Alberto dijo...

Como a lo que juego últimamente es a hurgar en lo más profundo de mi oreja o como mucho los muses del funcionario de las 12:00, lo de 5 horas me parece, vamos, algo inacabable!

Reconozco que objetivamente de hardcore no tiene nada, yo que soy una nenaza...

Forza Italia! Seguro que los chamacos son parientes lejanos!

Alberto dijo...

Para quien se quedara sin probar el Sid Meierss Civilization


http://freeciv.wikia.com/wiki/Main_Page


También disponible para Windows!

chama dijo...

venga ya hombre, actualiza aunque sea con una foto de tu hijo!

valen dijo...

me estas diciendo que llevas mas de 2 semanas si jugar? venga ya!!

Es cierto que no se ha talado ningún árbol para hacer este blog, pero ¿valía la pena?


Una aportación del Sr. Pons

(c) Brian Barling