viernes 25 de abril de 2008

Analfabestias

23 de abril de 2008. Diada de Sant Jordi. Día consagrado al libro y, por extensión, a la lectura.

El planteamiento: 5 hombres creciditos (algunos más que otros) deciden entregarse a una partida de Perikles. Otra de esas grandes joyas del Sr. Wallace con algo de historia, algún que otro dado y un buen par de horas para devanarse los sesos y quedarse la mar de a gusto.

El nudo: el Sr. Cuentarreglas por excelencia no está disponible en ese momento. Pero precavido él les encarga que se lean una simple ayuda de juego. Una ayuda de juego que no ocupa más que un DIN A5. Concisa, estructurada y a todo color. Y laminada para más inri.

El (previsible) desenlace: al cabo de unos 40 minutos el Sr. Cuentarreglas ha terminado una partida de Modern Art y se dirige a la mesa periklitada para ver cómo se desarrolla la partida. Le reciben con gritos de júbilo diciendo que la cosa ¡está a punto de acabar! Por lo visto, Esparta está a punto de sufrir las dos últimas derrotas que le dejarían KO y, por ende, acabarían con el juego. "Estupendo piensa el Sr. Cuentarreglas han sabido manejar todo un Wallace con una precisión y rapidez digna de encomio. Nada de 'análisis parálisis'; directos al grano y capaces de pulirse todo un juegazo en menos de una hora. Chapeau."

Pero mientras se desarrolla el que debería ser el segundo y
a priori último turno del juego, el Sr. CR empieza a percibir una serie de extraños fenómenos. Para empezar, las batallas son sospechosamente rápidas. Claro, no es de extrañar que sean rápidas si los jugadores han logrado acortarlas a la mitad haciendo que una sola victoria baste para ganar una ronda de combates. Además, es una guerra bastante incruenta; sólo muere una ficha por batalla en vez de una por ronda, como debería ser, con lo cual ningún ejército va muy necesitado que digamos.

Otro extraño fenómeno: el tablero de influencia política está prácticamente vacío. Vamos, que da pena. Apenas unos cubitos aquí y allá, pero nada de las intrigas políticas que deberían ser el pan de la primera parte de un turno. Curioso. Supone el Sr. CR que los jugadores se habrán dedicado a asesinarse por doquier y a gastar todas sus unidades de influencia política para mandar más tropas a unas guerras que, de todos modos, no parecen tan pobladas.

Finaliza la ronda de batallas y, pese a la clarividencia de algunos, la partida no termina aquí. Ningún problema; disfrutaremos contemplando el turno definitivo en que todo se decidirá. Los jugadores van cogiendo sus fichas de influencia (aunque se olvidan de rellenarlo cada vez, algo que subsanan gracias a la presencia del Sr. CR) y van colocando los cubitos. Y, oh sorpresa, después de coger dos fichas deciden que ha llegado la hora de las tortas. "¿Cómo? ¿Sólo dos?
pregunta el Sr. CR Creía que eran más... Mejor será comprobarlo, que para eso está la ayuda de juego..." Efectivamente; basta una mirada a esa hojita laminada, estructurada y coloreada para ver que se deben coger 4 fichas y no sólo 2. O sea, que los muy veloces no han sido sólo rápidos en las batallas, ¡sino en toda la partida! ¡Han reducido el juego a la mitad rebanando en dos la fase de selección! ¡De ahí que hubiera tan pocos cubos de influencia, tan pocas tropas en las batallas, tan poco... juego!

Epílogo: sobra decir que los muy avispados ni siquiera se habían leído la cuartilla de ayuda. Para qué. "Éste ya ha jugado, se acuerda un poco... tira palante". Resultado: más de 90 minutos de un juego que se parecía al Perikles sólo en el tablero y los cubitos... y en poco más. Eso sí, risas posteriores garantizadas. Que cada uno extraiga la moraleja que quiera...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero seguro que se lo pasaron bien, y dicen que se trata de eso, no? Además, de esta forma la siguiente partida tendrá más alicientes y almenos tendrán algo aprendido, je, je,je...

Lo de las batallas me ha recordado a las resoluciones de placajes múltiples del BloodBowl que hacíamos antes, cuando enfrentábamos a una fila larga de tipos feos contra otra similar y resolvíamos el combate con una sola tirada. Qué bárbaro pive!!!

Alberto

Anónimo dijo...

En mis tiempos (empezamos bien) haciamos advanced de los juegos que se nos quedaban pequeños. Veo que la tendencia actual es muy otra. hacer un "retroceded"!
Biba el nuevo blog! larga vida!!

Valen

Anónimo dijo...

pues yo estaba allí.


y pese a la buena educación de uri de no mentarme, fui yo el causante de (no voy a decir todo)el entuerto. debo decir en defensa propia que todos en la mesa habían jugado y fui yo el que tuvo que ir reconstruyendo (mal) el juego. si, había unas ayudas, pero nadie las leyó.



pasamos de esas tonterías. y lo pasamos muy bien.


chama.

Dr Mabuse dijo...

Si precisamente, cuando decía que cada uno extrajera la moraleja que quisiera de la historia es por eso; a mí mismo me pareció más gratificante todas las risas que vinieron después que si hubieran hecho una partida "en serio". Lo cual tampoco significa, claro está, que a partir de ahora sea mucho más preferible pasar de todas las reglas y dedicarse a jugar como a cada uno le apetezca... ;)

Anónimo dijo...

El chamakito tenia que ser.. Lo sabia! estaba clarisimo!!!

valen

Anónimo dijo...

"Si un juego se puede jugar mal, se jugará mal".....si es k hay leyes universales k nadie puede evitar...

Jud

Let dijo...

vaya!!! chama, no omitas información, que bové y yo no sabíamos jugar! yo no había visto ni el juego, y me empapé todo un wallace en menos de 10 min. Yo pensé, joder que manera más sencilla de explicar un juego, el clásico "a saco"!!
Cachondeo a parte, y como uno de los integrantes de la que ya preveo como mítica partida, he de confesar que nos lo pasamos bien, eximiendo también parte de la culpabilidad que se echo encima chama-lele. No te preocupes co, que no se muere nadie por un juego mal jugado!!

El Sr.Cuentareglas no pudo soportar las injurias realizadas sobre un perikles firmado por el propio wallace, de echo, estoy convencido que esa misma noche sufrió terribles pesadillas...
;)!!!

chama dijo...

vaya, vaya!
let se ha unido a la controversia!

tu no habías jugado (tienes razon) pero buvela si!

nunca volverá a pasar, i'll promise!

Es cierto que no se ha talado ningún árbol para hacer este blog, pero ¿valía la pena?


Una aportación del Sr. Pons

(c) Brian Barling